La gestión de la ayuda internacional en Colombia para las víctimas del terremoto suscitó las primeras polémicas para la Cancillería del recién instalado Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, luego de que algunos países que ofrecieron enviar asistencia comentaran una falta de respuesta por parte de las autoridades del país sudamericano, que este miércoles ya confirmaron la llegada de algunos especialistas.
De la Espriella, que asumió el viernes con un respaldo importante de la ola de gobiernos derechistas de la región, liderada por Estados Unidos, recibió el apoyo inmediato de mandatarios del continente tras el sismo.
Entre los mensajes, varios mandatarios destacaron que ponían a disposición la ayuda, tal como se hizo tras el doble terremoto de junio en Venezuela, que con otra magnitud y características recibió inmediatamente a decenas de delegaciones internacionales de rescatistas.
No hay señales claras de que la demora en la respuesta se trate de una postura diplomática. Sin embargo, se produce cuando el reloj se acerca al fin de la “ventana crítica” de 72 horas, señalada por expertos como el período más importante para el rescate de sobrevivientes atrapados bajo escombros.
La politóloga e internacionalista Sandra Borda señaló que varias dificultades de gestión, así como “muchos problemas de carácter institucional”, están relacionadas con el reciente cambio de mando, que fue tenso con la saliente administración de Gustavo Petro. Por ejemplo, recién este miércoles el nuevo gobierno nombró al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Tamayo Roldán. “Sin empalme y con esa transición en materia de personal, era perfectamente normal que se presentaran estos cortocircuitos”, indicó la docente de la Universidad de los Andes.
El panorama el martes fue de incertidumbre y hasta reproche.
Primero Naciones Unidas indicó que no había recibido una solicitud de ayuda por parte de las autoridades colombianas. “Si eso sucede, el sistema de Naciones Unidas y los actores humanitarios estamos preparados para prestar todo el apoyo que esté en nuestras manos», indicó en una rueda de prensa Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.
También el Gobierno de México afirmó que estaba preparando toneladas de insumos y un contingente de 255 militares de apoyo en tareas de búsqueda y rescate, pero que no había recibido una solicitud por parte de Colombia y que el despliegue dependía de una eventual petición oficial.
En tanto, China pidió con “urgencia” a Colombia que defina un canal oficial para coordinar la asistencia internacional. “Esperamos que el Gobierno colombiano dé a conocer de inmediato el nombre del funcionario y su enlace oficial para coordinar la asistencia internacional, a favor de los damnificados del terremoto”, dijo el embajador chino en Colombia, Zhu Jingyang.
Con el correr de las horas, comenzaron las coordinaciones.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el martes por la tarde el envío de ayuda humanitaria con dos aviones a Colombia para las víctimas del terremoto y explicó que el Gobierno de De la Espriella solicitó ayuda “únicamente en forma de insumos” para los afectados. “Nos han informado que sus equipos de rescate, médicos y demás cuerpos de emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación, por lo que, en este momento, no requieren apoyo de personal”, explicó.
Quien sí confirmó el envío de voluntarios es Perú, que afirmó que hubo una coordinación entre los vicepresidentes de cada país. Además de un primer avión con ayuda humanitaria, una segunda nave partirá el miércoles “con voluntarios para apoyar las labores de búsqueda y rescate en el país vecino”.
La Cancillería emitió luego un comunicado en el que dijo que está elaborando una lista de “necesidades específicas” para solicitar ayuda internacional y que pidió a la Oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que le dé apoyo metodológico. Explicó que remitirá a la comunidad internacional los requerimientos puntuales “una vez concluida” la consolidación de urgencias.
También el Gobierno de Estados Unidos, que ya había anunciado envío de personal el martes, dijo este miércoles que “siguiendo un pedido del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella” el Departamento de Estado movilizó equipos técnicos de búsqueda y rescate de Virginia y California para apoyar en las tareas. La Cancillería de Colombia confirmó que son 22 expertos para trabajar en coordinación, procesamiento de información e ingeniería de búsqueda y rescate.
Para Borda, “No hubo claridad sobre el procedimiento que se quería seguir” con respecto a la llegada de rescatistas. “Creo que nos pasó en un momento muy difícil, es realmente una situación lamentable”, agregó.
Además, dijo que la posterior aceptación de la llegada de expertos desbarata el argumento de que no eran necesarios.
“Hubo una percepción desde el comienzo que los cuerpos de rescatistas iban a ser suficientes, aunque nunca se hizo pública una evaluación técnica de que efectivamente serían suficiente para lidiar con toda el daño y el destrozo que produjo el terremoto”, comentó.
De todos modos, tampoco queda claro dónde es que se necesita el personal. Por ejemplo, el jefe de emergencia de los Bomberos de Cali, una de las ciudades más afectadas, indicó que los voluntarios espontáneos que no deben acercarse a los sitios colapsados “porque ya se cuenta con personal especializado suficiente para acometer las labores de rescate sin traumatismos”. Es posible que la ayuda sea requerida en municipios alejados de las capitales departamentales.
En ese sentido, la Brigada de Rescate Topos Tlaltelolco, grupo mexicano con amplia experiencia en tareas de emergencia en desastres naturales, indicó este miércoles que las autoridades colombianas “no permitirán el ingreso de grupos de rescate externos” debido a que las labores están cubiertas por rescatistas nacionales. La organización afirmó que sostuvo una comunicación con la coordinadora nacional de Gestión de Riesgos de Colombia, Silvia Vallen, y que respeta la decisión soberana del país sudamericano. El comunicado afirmó que Colombia “está evaluando aceptar el apoyo de Estados Unidos, Ecuador y Chile”.
Borda comentó también que el nuevo Gobierno mostró “una actitud de desconfianza profunda de unas partes de la comunidad internacional”, lo que consideró “difícil de entender”.
CNN solicitó comentarios a la Cancillería sobre las evaluaciones y espera respuesta. En una conferencia de prensa, el canciller expresó este miércoles que estuvieron trabajando “sin parar para coordinar sobre todo los ofrecimientos de ayuda” y aseguró: “No hemos excluido a absolutamente ningún país cierto en términos de los ofrecimientos que nos han hecho, trabajamos con países sin ninguna consideración ideológica ni política”.
Mientras tanto, continúa la llegada de insumos para las víctimas, que será clave no solo durante la “ventana crítica” de rescate, sino durante semanas para atender a los damnificados que perdieron sus viviendas y evitar una crisis humanitaria.
La Cancillería celebró la llegada a Pereira, otra ciudad gravemente afectada, de un envío de 19,5 toneladas proveniente de México. “Se esperan vuelos adicionales, en los próximos días. ¡Colombia no está sola! La comunidad internacional está con nosotros. ¡Gracias México y Claudia Sheinbaum por su solidaridad!”, agregó en un mensaje en X. Al respecto, la presidenta Sheinbaum confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores había finalmente coordinando con sus pares colombianos, que “pidieron temas específicos” y que en el vuelo también van “elementos del Ejército mexicano para apoyar en las labores”.
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