Mientras Trump se niega comprometerse con una transición pacífica, el Pentágono enfatiza que no tendrá ningún papel en las elecciones

(CNN) — El presidente Donald Trump se negó esta semana a comprometerse con una transición pacífica en caso de perder las elecciones de noviembre. Esto llevó a algunos a especular que podría buscar usar las herramientas del poder presidencial, incluido su papel como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, para prolongar su tiempo en el cargo.

El Ejército de Estados Unidos insiste en que no desempeñará ningún papel en la resolución de disputas electorales. Su principal funcionario, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Mark Milley, expuso claramente la posición del Pentágono en una carta al Congreso el mes pasado.

«La Constitución y las leyes de Estados Unidos y de los estados establecen procedimientos para llevar a cabo las elecciones, y para resolver disputas sobre el resultado de las elecciones (…) No veo al Ejército de EE.UU. como parte de este proceso», dijo Milley en la carta. La misiva fue enviada a dos miembros de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

«En el caso de una disputa sobre algún aspecto de las elecciones, los tribunales de Estados Unidos y el Congreso de Estados Unidos están obligados por ley a resolver cualquier disputa, no el Ejército de Estados Unidos», agregó Milley.

La posición del Pentágono

«El Departamento de Defensa no desempeña ningún papel en la transición del poder después de una elección», dijo este jueves a CNN el capitán de la Marina Brook DeWalt, portavoz del Pentágono.

Pero a pesar de su postura pública, algunos comentaristas han cuestionado si Trump podría intentar ordenar a los militares que actúen en su nombre, al utilizar la Ley de Insurrección para desplegar tropas de servicio activo en las calles estadounidenses, con el fin de reforzar su posición en medio de un resultado electoral disputado. Cualquier movimiento para invocar la ley enfrentaría una firme oposición por parte de los líderes del Pentágono, dijeron varios funcionarios de Defensa a CNN.

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Trump no ha sugerido que llamaría a los militares para decidir las elecciones. Aunque, su oponente, el exvicepresidente Joe Biden, ha planteado públicamente la idea de que los principales líderes militares puedan desempeñar un papel en la destitución de Trump si se niega a dejar el cargo después de una derrota electoral. Esta sugerencia provocó el rechazo de funcionarios del Pentágono y expertos en relaciones entre civiles y militares.

Los militares no desempeñarían «absolutamente ningún papel» en la solución de una disputa electoral, dijo este jueves a Wolf Blitzer, de CNN, el teniente general retirado HR McMaster, exasesor de Seguridad Nacional que se desempeñó en ese cargo bajo el mandato de Trump.

«Aquellos que sugieren que los militares tendrían algún papel en la transición están siendo igualmente irresponsables», agregó. Y dijo que «los militares no deberían tener nada que ver con la política partidista y nada que ver ni siquiera con cualquier charla sobre una transición entre gobiernos».

Preocupaciones en el Pentágono por la Ley de Insurrección

Trump no puede desplegar militares en los estados 3:40

Incluso antes de los comentarios de Trump esta semana en los que se negó a comprometerse con una transición pacífica, CNN informó que a altos líderes del Pentágono les ha preocupado que Trump pueda invocar la Ley de Insurrección para desplegar tropas de servicio activo, así como fuerzas de seguridad civiles, para sofocar las protestas provocadas por el homicidio de George Floyd en junio.

El secretario de Defensa, Mark Esper, dejó clara la posición del Pentágono sobre la Ley de Insurrección en una conferencia de prensa en junio. «La opción de utilizar las fuerzas de servicio activo en una función de ejecución de la ley solo debe utilizarse como último recurso. Y solo en las situaciones más urgentes y graves. No nos encontramos en una de esas situaciones ahora. No apoyo invocar la Ley de Insurrección», dijo a la prensa.

Trump ha hecho varias referencias públicas al uso de dicha ley en las últimas semanas. Lo cual ha sucedido mientras el presidente impulsa su mensaje de ley y orden en la campaña electoral. Esto incluso cuando afirma que no quiere aplicarla.

Milley se quedará en Washington tanto como sea posible. Esto sucede en parte debido a la pandemia de coronavirus que restringe los viajes. Pero también por la preocupación de que Trump pueda decidir desplegar al Ejército en las calles contra manifestantes civiles, según dijeron varias fuentes a CNN.

Milley continúa recibiendo información sobre las protestas y los disturbios, en parte para que pueda seguir argumentando que la policía civil debe mantenerse como la primera prioridad para ser utilizada en lugar de las fuerzas armadas, salvo en el caso de una catástrofe que supere la capacidad de las autoridades civiles.

¿Puede Trump invocar la Ley de Insurrección en caso de disputa electoral?

Si bien la Ley de Insurrección autoriza a un presidente a desplegar fuerzas armadas en ciertas situaciones para restaurar la ley y el orden, algunos expertos creen que hacerlo sería problemático en caso de una disputa electoral.

«Si bien el presidente podría invocar la ley por su cuenta en relación con una disputa electoral, esa decisión estaría sujeta inmediatamente a una impugnación legal. Y, salvo circunstancias drásticas y completamente imprevistas, sería anulada en las cortes», dijo a CNN el analista legal Elie Honig.

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El Ejército es solo una de las organizaciones de gobierno que Trump podría intentar usar. La administración ha mostrado su disposición a utilizar a otros funcionarios federales, incluidos los del Departamento de Seguridad Nacional, para lograr sus objetivos. A veces incluso desplegándolos en contra de los deseos de los funcionarios locales.

El secretario de Justicia, William Barr, rechazó recientemente la idea de que el gobierno de Trump usaría su poder ejecutivo para permanecer en el cargo.

«¿Todas estas tonterías sobre cómo el presidente va a permanecer en el cargo y tomar el poder? Nunca he escuchado nada de esa porqueróa. Quiero decir, soy el secretario de Justicia. Creería que habría oído hablar de ello», dijo Barr al The Chicago Tribune a principios de este mes.

‘Nuestras leyes e historia dejan claro que las fuerzas armadas no tienen un papel formal en la resolución de disputas electorales’

Algunos expertos creen que la Constitución y las leyes estadounidenses impiden en gran medida que un presidente del país utilice las fuerzas armadas y otros órganos del poder ejecutivo para prolongar su mandato frente a una elección en disputa.

«Nuestras leyes e historia dejan claro que las fuerzas armadas no tienen un papel formal en la resolución de disputas electorales. Ese trabajo recae en diversas manifestaciones en los votantes, los estados, el Congreso y las cortes, y si existe alguna necesidad de hacer cumplir los procedimientos electorales o de seguridad, ese es el trabajo de la policía civil en primer lugar, no de las fuerzas armadas», dijo Honig.

La Ley Posse Comitatus, por ejemplo, evita que el presidente use al Ejército para hacer cumplir la ley dentro de Estados Unidos. Esto limita la capacidad del mandatario de usar tropas para participar en el proceso electoral.

«No es del todo certero que el presidente tenga el poder de declarar la ley marcial ––en particular en relación con su propia elección–– y cualquier intento de ese tipo por parte de un presidente casi con certeza sería impugnado en corte y considerado ilegal y, por lo tanto, no reconocido por los militares», detalló Honing.

Trump dejaría de ser comandante en jefe el día de la inauguración

Kori Schake, experta en relaciones entre civiles y militares del American Enterprise Institute, le dijo a CNN que la forma en que está redactada la Constitución significa que Trump dejaría de ser comandante en jefe el día de la inauguración. Esto incluso si no se declara formalmente ningún ganador en las elecciones.

En ese momento, las fuerzas armadas tendrían un nuevo comandante en jefe, el presidente de la Cámara de Representantes. Esto sucedería independientemente de si Trump permanece o no físicamente ubicado en la Casa Blanca.

«Existe el mecanismo de gobierno. He hablado con nuestros líderes de Defensa sobre este tema», dijo el jueves el presidente de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, el demócrata Adam Smith, a Erin Burnett, de CNN.

«Pase lo que pase, el presidente Trump estará en el cargo hasta el 20 de enero. Hay todo tipo de jugadas que puede hacer entre ahora y ese momento, (pero) no puede simplemente anular unilateralmente las elecciones, así que cuando llegue el 20 de enero, estará fuera, y todas las capas del gobierno ya no le servirán», dijo Smith.

«¿Intenta ordenarles a los militares que desafíen eso? Lo que los militares me han dejado claro es que no seguirán una orden ilegal. Por ejemplo, si el presidente les ordena ir a una ciudad, como amenazaba hacer, estaban preparados para decir que no, que no es una orden legal», añadió Smith. Y dijo que «su juramento es a la Constitución. Para disgusto de Donald Trump no es a él».

En sus comentarios de cierre durante un foro virtual el jueves, Milley alentó a las tropas estadounidenses a permanecer apolíticas.

«Permanezcan apolíticos y tengan la Constitución cerca de su corazón. Gracias por lo que están haciendo», dijo.

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