América Latina estudia desde casa: más de 160 millones de estudiantes no pudieron volver a la escuela por la pandemia

(CNN Español) — Más de 160 millones de estudiantes en América Latina y el Caribe no pudieron volver a las aulas debido a los cierres para evitar la propagación del coronavirus desde el inicio de la pandemia, según un reporte publicado recientemente por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, con muchos países sin noticia de cuándo podrían volver a las aulas millones de niños y jóvenes.

El regreso a clases para millones de estudiantes de escuelas en la región es aún una incógnita, pues luego de seis meses de bloqueos para evitar la propagación del coronavirus, muchos países de América Latina aún luchan para detener los contagios. En la región países como Brasil, Perú, Colombia, México y Argentina tienen algunas las cifras más altas de covid-19 del mundo, posicionándose entre los 10 países con más contagios, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Los cierres masivos provocaron una «crisis sin precedentes» en todos los ámbitos, según la Unesco. Y en cuestión de educación los bloqueos hicieron que «más de 1.200 millones de estudiantes de todos los niveles de enseñanza» dejaran de tener clases presenciales en todo el mundo.

«Hasta la fecha de la revisión», dice el reporte publicado en agosto pasado, «la población estudiantil afectada por estas medidas en los 32 países [de América Latina y el Caribe] llegó a superar los 165 millones de estudiantes» que no pudieron volver a las aulas de clase.

Así está la situación en algunos países de América Latina

En la región, la gran mayoría de los países «han establecido formas de continuidad de los estudios en diversas modalidades a distancia», como por ejemplo clases por internet, modalidades fuera de línea o aprendizaje mixto, dice el reporte.

«En gran parte de los países (29 de los 33) se han establecido formas de continuidad de los estudios en diversas modalidades a distancia», dice la Unesco.

«Entre ellos, 26 países implementaron formas de aprendizaje, por Internet y 24 establecieron estrategias de aprendizaje a distancia en modalidades fuera de línea, incluidos 22 países en que se ofrece aprendizaje a distancia en ambas modalidades (fuera de línea y en línea), 4 que cuentan con modalidades exclusivamente en línea y 2 con modalidades solo fuera de línea».

En México, el gobierno no permitirá clases presenciales este año, lo que significa que los 30 millones de estudiantes mexicanos se verán obligados a aprender de forma remota.

Las autoridades dicen que la pandemia de coronavirus —que se ha cobrado más de 65.000 vidas y más de 610.000 casos confirmados— sigue siendo demasiado peligrosa para permitir que los niños regresen al aula.

El aprendizaje a distancia es difícil incluso en los países desarrollados. Pero en lugares como México, tomar esa clase de inglés o matemáticas en línea no es tan fácil: solo el 56% de los hogares tiene acceso a Internet, según estadísticas del gobierno.

Entonces, si la ley requiere que todos los niños mexicanos reciban una educación pública, el gobierno ha decidido que la mejor manera de hacerlo es a través de las ondas de radio, pues un 93% de los hogares del país tienen un televisor.

No hay estrategia clara en clases por TV, según expertos 11:25

En Brasil las escuelas están cerradas, pero su reapertura depende de cada estado o municipio y las fechas cambian continuamente, por lo que aún no hay nada definido.

En Colombia los colegios están cerrados para educación presencial, y las clases son virtuales; pero un decreto presidencial autoriza el regreso a los «laboratorios prácticos presenciales», en el caso de las instituciones de educación superior.

En Uruguay, las escuelas primarias y secundarias ya funcionan de manera presencial, pero bajo estrictos protocolos que obligaron a reducir el tiempo de clase, así como la alimentación gratuita que se daba en las escuelas. La clave en este regreso a clases es el distanciamiento físico, el uso obligatorio de tapabocas.

La clave para evitar el contagio en escuelas de Uruguay 3:45

En Nicaragua, a diferencia de otros países, el gobierno no decretó la suspensión de clases en las escuelas públicas a pesar del aumento de contagios de coronavirus. Los centros educativos implementaron medidas sanitarias para prevenir el contagio de coronavirus, así como escalonamiento del horario para evitar aglomeraciones de estudiantes. Esto, a pesar de las críticas de quienes dicen que hay precariedad económica de muchos padres para cumplir con requisitos como máscaras faciales y otros elementos de aseo.

Advierten riesgos de no suspender clases en Nicaragua 3:04

En Perú, las escuelas estarán cerradas hasta diciembre de 2020, con reapertura parcial en algunos lugares que fueron aislados de manera excepcional.

En Bolivia, el pasado 2 de agosto, el gobierno interino de la presidenta Jeanine Áñez anunció la clausura del ciclo escolar 2020 en los niveles «inicial, primario y secundario de la educación fiscal, privada y de convenio”. El gobierno pidió a las instituciones educativas «realizar los trámites administrativos correspondientes para la promoción de los estudiantes al curso inmediato superior».

Los retos de no volver a la escuela

Existen varias dificultades subyacentes al cierre de las escuelas, como por ejemplo cómo, a pesar de los intentos de muchos gobiernos continuar con las clases en línea, en la región «aún persisten brechas considerables en el acceso efectivo al mundo digital», lo que hace que muchos estudiantes queden por fuera de esta manera de aprendizaje, dice el reporte de la Unesco.

Otro asunto que preocupa a los expertos son las medidas de confinamiento que pueden tener «graves implicancias para la salud mental de la población y en el aumento de la exposición a situaciones de violencias hacia niños, niñas y adolescentes».

Los cierres también representan una afectación para la nutrición de millones de estudiantes que dependen de los programas de alimentación que se les presta en los centros educativos y otros servicios, como por ejemplo «la entrega de anticonceptivos, servicios de salud mental o actividades recreativas», dice el reporte.

La Unesco también señala varias consecuencias adversas debido al cierre de las escuelas como por ejemplo un posible aumento de la deserción escolar, pues señala que será un desafío que los niños y jóvenes permanezcan en las escuelas cuando reabran después de meses de cierre: «Esto es especialmente cierto en el caso de cierres prolongados y cuando las crisis económicas ejercen presión sobre los niños para que trabajen y generen ingresos para familias con dificultades económicas».

Y señala que los cierres de las escuelas pueden conllevar a la exposición a la violencia de los menores, al reclutamiento forzado en zonas de conflicto, a los embarazos adolescentes y al aumento del trabajo infantil.

«Las escuelas son centros de actividad social e interacción humana. Cuando las escuelas cierran, muchos niños y jóvenes pierden el contacto social que es esencial para el aprendizaje y el desarrollo», puntualiza el reporte de la Unesco.

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