Dos estilistas atendieron a decenas de clientes mientras tenían covid-19, pero ninguno de ellos se contagió. Esto fue lo que pasó

(CNN Español) – En un episodio anterior, el doctor Elmer Huerta nos habló del trabajo de detectives epidemiológicos chinos en descifrar el misterio de un ascensor y el contagio de al menos 70 personas.

Ahora, en Springfield, Missouri, ocurrió algo similar: dos estilistas trabajaron con covid-19 pero no contagiaron a ninguno de sus clientes. ¿El secreto? Usaron mascarillas.

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Hola, soy el Dr. Elmer Huerta y esta es su diaria dosis de información sobre el nuevo coronavirus, información que esperamos sea de utilidad para cuidar de su salud y la de su familia.

En el episodio del 20 de julio, describimos cómo los detectives de la epidemiología fueron capaces de resolver un peligroso misterio: el de encontrar el primer caso de covid-19 de un brote de 71 casos de la infección en una ciudad china en la que ya había desaparecido la enfermedad.

Hoy veremos otro ejemplo del laborioso trabajo que hacen los detectives de la epidemiología. En este caso la figura va al revés: se trata de descubrir los dos primeros casos de un posible brote, y buscar a todas y cada una de las personas que pudieron haberse infectado.

Les adelanto que el final es feliz y que la investigación refuerza el conocimiento de que las mascarillas son muy útiles para evitar una infección.

Todo empezó el 12 de mayo en la ciudad de Springfield, en el estado de Missouri, cuando una estilista -en un salón de corte de cabello- empezó a presentar síntomas respiratorios, a pesar de lo cual siguió trabajando por ocho días más. El 20 de mayo se le hizo una prueba molecular y salió positiva, es decir, tenía el nuevo coronavirus en sus vías respiratorias.

Una de sus compañeras de trabajo también empezó a presentar síntomas respiratorios -pero tres días después de la primera- y también continuó trabajando hasta el 20 de mayo, cuando se hizo la prueba molecular. Y también salió positiva.

Ambas mujeres, que debieron quedarse en casa esperando los resultados de sus pruebas, siguieron trabajando con clientes hasta el 20 de mayo, cuando recibieron la notificación de que efectivamente eran positivas, y apenas ahí fueron puestas en aislamiento.

Aquí es donde entran a tallar los detectives epidemiológicos, quienes al enterarse de que ambas estilistas habían trabajado en contacto directo con decenas de personas, y pudieron haberlos contagiado, empezaron la investigación.

Lo primero que hicieron fue ver la lista de todos los clientes que habían sido atendidos por las estilistas, y descubrieron que fueron 139.

Luego, trataron de contactar a esas personas para averiguar sus características personales. Lo que encontraron fue que la edad media de los clientes era de 52 años, que el 57% eran hombres y que el tiempo de cita en el salón osciló entre los 15 y los 45 minutos.

De los 104 clientes entrevistados, 102 dijeron que usaron una mascarilla durante toda su cita, y solo dos reconocieron que la usaron solo parte del tiempo.

El 47% usó mascarillas de tela, 46% usó mascarillas quirúrgicas, y solo el 5%, el respirador N95. Por otro lado, el 97% de los clientes entrevistados recordó que su estilista llevaba una máscara durante toda la cita.

En total, ninguno de los 139 clientes expuestos, así como tampoco los contactos de estos, desarrollaron covid-19. 67 de ellos se habían hecho la prueba y todos resultaron negativos.

Sin embargo, los cuatro contactos de la primera estilista en caer enferma, desarrollaron síntomas y luego salieron positivos a la prueba molecular del coronavirus. Obviamente, la estilista no usaba mascarilla en su casa. Los dos contactos de la segunda estilista no desarrollaron síntomas.

Los autores del estudio piensan que el hecho de que tanto las estilistas -como los 139 clientes- hayan seguido al pie de la letra la ordenanza de la ciudad de Springfield de que todos los vecinos usaran una mascarilla al estar en público y en el trabajo cuando el distanciamiento social no era posible, evitó un contagio masivo de las estilistas a sus clientes. En ese sentido, el hallazgo de que ninguno de los compañeros de trabajo de las estilistas infectadas se haya contagiado, refuerza esa conclusión.

Los investigadores concluyen que tanto la ordenanza de la ciudad como la disposición del centro de trabajo fueron “probablemente factores importantes” en la prevención de la propagación del SARS-CoV-2 durante esas exposiciones.

Sin duda que este estudio respalda la utilidad de la mascarilla -ya sea de tela o quirúrgica- en lugares públicos o en el trabajo. La investigación demuestra claramente cómo 139 posibles contagios se evitaron posiblemente por el uso de mascarillas, no solo por parte de las personas infectadas, sino también de las que estaban sanas.

Ahora que las sociedades se están abriendo, el uso de la mascarilla, el distanciamiento social a un mínimo de dos metros y la higiene de manos y ambientes, son muy importantes para prevenir las infecciones.

Envíeme sus preguntas por Twitter, intentaremos responderlas en nuestros próximos episodios. Puede encontrarme en @DrHuerta.

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